«Raices de Coral» captura el momento en que lo terrestre se encuentra con lo marino. La pieza emerge de una base solida de bronce patinado que se ramifica en formas organicas, evocando tanto las raices de un manglar como las estructuras coralinas del Caribe. Cada rama fue modelada individualmente en cera antes de ser fundida, preservando la irregularidad y la tension de las formas naturales.
La patina verde-azulada aplicada a las extremidades superiores sugiere la transformacion del metal en algo vivo, un dialogo entre la permanencia del bronce y la fragilidad del ecosistema marino que inspiro la obra.

